
Mucho me costó encontrar un tema, para desarrollar en mi blog por lo menos en cyberplanta, no es algo fácil, ya que lo cree sin un claro motivo, más que nada poder postear en el de mis amigos… Pero me di cuenta que era una buena y sana solución a la maldita adicción al facebookm encontrar otra adicción mas soportable.
Volviendo al tema de la temática, valga la redundancia, encuentro que mucha gente suele pasar por los mismos problemas al querer abrir un blog, ya que no encuentran tema sobre el cual escribir…
“Somos todos personas normales” nos decimos, sin grandes habilidades, como Diego Maradona, Pablo Picasso, James Holden, Leonardo Da Vinci, o que hayamos descubierto grandezas como Charles Darwin, Sidharta, Sigmund Freud, tampoco somos dramaturgos de profesion, como serían Paul Auster, José Saramago, Michael Moorcock, Neil Gaiman. No somos héroes ni guerreros, roles desaparecidos en nuestra sociedad, no somos rebeldes, ni millonarios, ni pordioseros… no somos una minoría, y por lo tanto, no somos interesantes.
Vivimos en nuestra gran mayoría una vida simple y preferentemente normal, que se desarrolla en un marco familiar al comienzo, posteriormente en la escuela, y así sigue nuestra educación, todos sentados frente a un pizarrón absorbiendo información, cada vez siendo mas quien queremos, podemos ser o la mayor de las veces, terminamos siendo un aborto de la sociedad, un intento de algo, que se lesiono el tobillo a los cien metros de la largada de la maratón.
A pesar de todo, y bruscamente los que tienen vocación y se esforzaron en prestarle más atención a los apuntes y libros que a las moscas, sus amigos, o sus propios pensamientos, se encuentran frente una crisis que consiste en ser adulto, y entender para que te pasaste veintitantos años estudiando, y hacer finalmente algo al respecto.
Otros, nos dimos por vencidos antes de tiempo, y empezamos a hacer algo, simplemente sobrevivir por nuestra propia cuenta, y digo sobrevivir por que así no se vive.
Rodeado de miedo que no te permite salir a la calle, de medios de des-información masiva, de basura y polución de todos los tipos imaginados y otros que ni siquiera podemos imaginar, sumergidos en un mundo donde se consume, o por lo menos se intenta consumir, innecesariamente todo lo que nos ponen frente a los sentidos. Vivimos rodeados de discriminación, de negocios que juegan con la vida de la gente, mientras que los que sacan provecho de eso creen que su vida nunca debería pasar por los pesares, que sufren sus “peones”, en este juego, donde son cada vez menos los jugadores, y cada vez mas la fichas.
Esto también demuestra que nuestra vida afectiva es por lo menos pobre, y no estoy hablando de pobreza en cantidad, ya sea de amigos, sino en la calidad del afecto a todo el mundo. Da la sensación de que vivir sobre-poblados, sin conocer nunca el sentimiento de soledad que se da cuando uno se encuentra rodeado por la naturaleza, y sabe fehacientemente que si grita, ningún otro ser humano lo va a escuchar, este tipo de apelotonamiento social desorganizado, en vez de hermanarnos, nos separa y nos aliena cada día mas.
La lista de los males del mundo moderno podría seguir eternamente creo, pero no es el objetivo de este blog, y mucho menor es mi capacidad de analizarlos apropiadamente. Pero no puedo dejar de hablar de Internet, el punto de definitivo de quiebre entre las relaciones humanas, ya nada es lo mismo que antes, al poder enviar en segundos, nuestros sentimientos al otro lado del mundo, ya sea por webcam, por e-mail, o por otro de los tantos modos de comunicación que la red de redes, tan gentilmente nos presta. Las relaciones cara a cara, perdieron tanto el valor, que la gente ve como algo bastante normal decir que tiene un amigo del facebook, o cualquier otra red social, donde lo social cobra otro sentido, con miles de ganancias, y obviamente miles de pérdidas, la primera y mas notoria es la disminución de la libertad, y la individualidad, además una extraña alienación donde uno siente estar mas conectado que nunca, con el resto, cuando solamente pasa horas de su vida frente a una pantalla, y no a las personas.
Este odio por el mundo moderno, es un desarrollo que en mi vida fue mutando, pero siempre se mantuvo entre los mismos márgenes, odie los tumultos, la sociedad, y luego parte de ella, volví a odiarla intentando encontrar la forma de no pertenecerle… pero obviamente no me salio, y acá estoy mas inmerso que nunca, rodeado de una mar de gente, literalmente rodeado, arriba abajo, y todo alrededor…
Mi odio, no desapareció, se mudo en indiferencia, me acomodé a la sociedad desde donde me molestara lo menos posible, viviendo un mundo de fantasía, entre libros, música, video-juegos, y todo tipo de sustancias que me extrajeran de la realidad, por que sabiéndome impotente para mejorarla, prefería huirle.
Hasta que hace poco, en uno de esas extracciones de la realidad me encontré con Mizoguchi, el personaje principal de la novela El pabellón de oro de Yukío Mishima, una criatura llena de odio y rencor, otro típico aborto de la sociedad, pero esta vez hermosamente ficcionado, y no infelizmente mal hecho, como la vida de tantos de nosotros.
Así nace La Mascara, desde el odio personificado en un rengo tartamudo, nace como un aborto, un manchón de píxeles rojos sanguinolentos en tu pantalla.

EA!
ResponderEliminarMe gusta el tema del blog. Igual este post vino un toque existencialista, no?
cariños bebe.
Es todo muy existencialista, o por lo menos es la idea...
ResponderEliminarTambien la idea es dejar pensando al que lo lea, ya sea por que le gusta o por que lo odia. Generar debate.
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